30.3.07

Pequeño Bukowski ilustrado

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco’ fue el último libro que leí de Ch. Bukowski, y también fue su último libro escrito en vida. Dentro de toda su bibliografía, esta obra es un tanto particular. Todos los libros del autor son de alguna manera autobiográficos, pero ‘El capitán salió a comer…‘ toma la forma de un diario íntimo y presenta de forma sencilla y cronológicamente, los hechos de su vida cotidiana desde agosto de 1991 a febrero de 1993, meses antes de su muerte. De esta forma, las páginas de este libro están plagadas de acontecimientos cotidianos (levantarse, desayunar, recibir visitas, etc.), reflexiones sobre el mundo literario y los personajes que lo componen, obsesiones (la muerte) y algunas anécdotas y escenas típicas de sus otros libros.

Pero algo que hace de este libro aún más particular, son las estupendas ilustraciones que acompañan los diferentes pasajes del libro de la mano de Robert Crumb, otro referente indiscutible de la contracultura norteamericana y uno de los principales representantes del comic underground.



El libro está disponible para descarga desde la web, completo y en castellano, gracias a bukbooks.

Link: <"http://www.geocities.com/bukstuff/capitan.html" />

3.3.07

El grito de Artaud


En septiembre de 1937, Antonin Artaud regresaba en barco de su mítico viaje de Irlanda en busca de las raíces druídicas. Algunos hechos se sucedieron en el transcurso, y al desembarcar, fue llevado con una camisa de fuerza y transferido de inmediato de un asilo a otro, hasta que en 1946 es hallado en el hospital psiquiátrico de Rodez, donde permanecía desde hacía tres años. En esta entrevista, que data de 1959, nada más ni nada menos que André Bretón, uno de sus allegados artísticos más importantes, habla acerca del tema, de la obra general, y del “Van Gogh” de uno de los poetas más incendiarios de toda la historia de la literatura.

Usted piensa, según su expresión, que Antonin Artaud había “pasado del otro lado”. ¿Podría precisar lo que entiende por ello?

Bretón: Ante todo, establezcamos como axioma que la poesía, a partir de un cierto nivel, se burla absolutamente de la salud mental del poeta: su más alto privilegio consiste en extender su imperio mucho más allá de los límites determinados por la razón humana. Para la poesía, los únicos escollos serían la banalidad y el consentimiento universal. Desde Rimbaud y Lautreamont sabemos que los más bellos cantos son a menudo los más extraviados. ¨Aurelia¨ de Nerval, los “Poemas de la locura” de Holderlin, las telas de la época de Arlés de Van Gogh, son aquellas que estimamos como lo más alto de sus obras. Muy lejos de aprisionarlos en sus compartimientos, es como si el ¨delirio¨ las hubiese desatado, como si por un puente aéreo ellos hubiesen entrado en comunicación fulgurante con nosotros.


Del mismo modo, sería sacrificar a un prejuicio de otra edad, querer defender a Artaud de todo extravío del espíritu que, habiéndole sido imputado por error, le habría sustraído la libertad y lo hubiese expuesto a las peores crueldades, bajo pretexto de curarlo.

En el nivel más inmediato, entre el hombre y la sociedad en que vive, hay tácitamente un contrato que le prohíbe ciertos comportamientos exteriores bajo pena de ver cerrarse sobre sí las puertas del asilo (o de la prisión). Es innegable que el comportamiento de Artaud en el barco que lo traía de Irlanda en 1937 fue uno de ésos. Lo que yo llamo pasar del ¨otro lado¨ es perder de vista, bajo un impulso irresistible, esas prohibiciones y las sanciones a las que uno se expone por trasgredirlas.

Cuando volvió a ver a Artaud después de Rodez, ¿en qué estado se encontraba? ¿Estaba curado?

B: Después de Rodez, ciertamente quedaban huellas de su noble rostro de las pruebas sufridas y nada era más conmovedor que el estrago de sus rasgos.

Al hablar con él, uno lo veía obedecer a las mismas solicitaciones que en su juventud, aportar a ellas el mismo brío que, a pesar de todo, sabía aún impregnarse de alegría (escucho todavía su risa inalterada): nada en él había ensombrecido los dones del espíritu y del corazón. De ahí a decir que estaba ¨curado¨ en el sentido pleno del término, es un paso que no puedo franquear; digamos que el delirio, que lo invadía algunos años antes, estaba en 1946 netamente limitado. No había ocasión de traicionarse si algunos puntos de fricción eran evitados. Uno no lo lograba siempre. Artaud estaba persuadido, por ejemplo, de que en su desembarco en el Havre, durante su retorno desde Irlanda, una verdadera revuelta había estallado (para impedir ciertas revelaciones que él debía hacer) y que yo había sido muerto al acudir a socorrerlo. Que él pudiera con frecuencia hacer alusión a ello en sus cartas o en sus conversaciones conmigo, muestra bastante que el mundo, para él, ya no admitía las coordenadas habituales. Yo me cuidaba de contradecirle y pasaba rápido a otra cosa. Sin embargo, llegó el día, era una mañana, conversábamos solos en la terraza de¨Les Deux-Magots¨- en que él me intimó, en nombre de todo aquello que podía unirnos, a desconcertar a los que discutían la autenticidad de semejante hecho. Me fue forzoso responderle, en términos apropiaos (de manera de contradecirlo lo menos posible), que sobre ese punto, mis recuerdos no corroboraban los suyos. Me miró con desesperación, las lágrimas se le vinieron a los ojos. Algunos segundos interminables… Su deducción fue que las potencias ocultas de las cuales él se había atraído la cólera, habían logrado engañar mi memoria. No se habó más del asunto, pero cuando nos volvimos a ver más tarde, sin duda yo había decaído a sus ojos.

Pero está la obra de Artaud. ¿Cómo ha podido llevarla a cabo? ¿Es la obra de un loco o la de un hombre lúcido? ¿Puede de algún modo definir el carácter y el alcance de esa obra?

B: La enfermedad de Artaud no fue de aquellas que entrañan, en un sentido psiquiátrico, un déficit intelectual. Es un error demasiado expandido creer que en semejante caso la ideación está comprometida a fondo y que todos los territorios que dependen de ella están alterados. Nada es tan simple. En cuanto a Artaud, hay grandes extravíos de juicios acerca de los fines últimos, extremas violencias espumando en un total desenfreno verbal, manifestando una tensión interna de la especie más punzante ante la cual nada impedirá que nosotros seamos estremecidos durante mucho tiempo. En el estado actual de nuestros conocimientos, demasiado ambicioso sería querer explicar por qué efecto de conjuración¨en espejo¨ Artaud, poco antes de morir, ha podido realizar la obra hiper-lúcida, la obra maestra indiscutible que es su Van Gogh. El grito de Artaud ¨como aquel de Eduard Munch- parte de las cavernas del ser
¨. Para siempre la juventud reconocerá como suya esa bandera calcinada.

28.2.07

Eramos pocos

Cruel si, pero que gran verdad...
una sátira social del director español Borja Cobeaga


Borja Cobeaga nació en Donosti y a sus 29 años ya lleva un buen recorrido. Nominado al Goya por su primer corto, La primera vez, forma parte del colectivo de jóvenes cineastas reunidos en torno a Arsénico Producciones, en el que se encuentra Nacho Vigalondo (nominado también al Oscar en 2004 y actualmente montando su primer largometraje, Los cronocrímenes) o Koldo Serra, que acaba de estrenar su ópera prima, Bosque de sombras.

Cambios

Qué difícil no ?
digo, pensar que podemos cambiar el mundo.....

15.2.07

El método del cut-up…


…o el recorte literario.

William Burroughs fue un heroinómano empedernido, quién no lo sabe. Muchos de los pasajes de “El almuerzo desnudo” (1959) son producto de las visiones y delirios del estado de la droga. Pero más allá de eso, Burroughs introdujo una nueva forma de narración en la literatura que hicieron de “El almuerzo…” una obra maestra tan caótica como experimental e innovadora: el cut-up o recorte literario.

De la misma forma que algunos artistas vienen haciendo uso del collage en sus cuadros desde hace más de 80 años, Burroughs también lo hace con su literatura. Y el método del cut-up resulta ser tan sencillo como eficaz.

En sus propias palabras:

Tomen una hoja, divídanla en cuatro secciones iguales y enumérenlas. Luego cortan los fragmentos y alteran su orden: el fragmento 1 con el 4; el 3 con el 2. Pueden hacerlo con cualquier texto. Por ejemplo, un libro de poemas que hayan leído varias veces: Shakespeare, Rimbaud… el que más le guste. Las palabras van perdiendo su significado tras años y años de repetición. Seleccionen y extraigan varios fragmentos de los poemas y transcríbanlos a una nueva página. Finalmente recorten la hoja en tantas secciones como deseen: entonces se encontrarán con un nuevo poema. Tantos poemas como ustedes quieran. Tantos Shakespeares y Rimbauds como deseen. Shakespeare y Rimbaud viven en sus palabras. Los recortes invocan sus voces. Dicen por ahí que Tristan Tzara dijo alguna vez: ¨La poesía es para todos¨. Por esto, Bretón lo tildó de soplón y lo expulsó del surrealismo.

Hasta ahí la ‘teoría’, el proceso descriptivo. Nada muy complejo de entender. Llendo a la práctica, publico como ejemplo un recorte que acabo de hacer en base a varios poemas de Alejandra Pizarnik:

Debajo de mi vestido ardía el silencio. ¿En dónde estoy? Los jinetes que drenan y barren la medianoche. En mis ojos la forma mirando el agua. Lluvia sola, digo mis silencios dibujado en su cerebro. Desnuda como un cirio feroz sobre corceles negros. No puedo hablar en esto. Castillo frío, borraron el ramo de lilas. Hemos intentado lo que no hicimos, el mortuorio color en la habitación, un trepidar del mero estar donde se van los años en tiempo dormido. La soledad no es estar como un guante sobre el milagro, un proyectarse desesperado en mis aguas de la materia verbal.

La técnica del recorte está al alcance de todos, y encarna el futuro espíritu del punk: ¨do it yourself right here right now¨ (¨hazlo tú mismo aquí y ahora¨).

Toda escritura se basa en recortes. Un collage de palabras leídas y escuchadas y recontraescuchadas. ¿Qué más? El uso de tijeras pone el proceso al descubierto, sujeto a extensión y variación. Recortar y reordenar una página introduce una nueva dimensión en la escritura, posibilitando al escritor la creación de nuevas imágenes en un proceso casi cinemático. Aquí es donde Rimbaud apuntaba con sus coloridas vocales y su ¨sistemático derroche de sentidos¨. Algo similar a las alucinaciones de mezcalina: ver colores, saborear sonidos, oler formas.

El método del recorte facilita el collage a los escritores en un proceso similar al de las cámaras y filmadoras. De hecho, todas las tomas exteriores están sujetas a los hechos impredecibles de los transeúntes y la juxtaposición de recortes. Para los fotógrafos, usualmente sus mejores tomas son accidentales. Para los escritores también. Las mejores obras parecen ser escritas accidentalmente, pero hasta que el método de recorte no se hizo explícito, los escritores no tenían forma de producir el accidente de la espontaneidad. No puedes ser espontáneo, pero sin dudas puedes introducir el factor de la espontaneidad impredecible mediante un par de tijeras.

30.12.06

El egoísmo de los pueblos

El día que el egoísmo deje de manejar a los pueblos, el dinero no gobernará nuestras mentes y dejaremos de matarnos entre nosotros....


<"http://www.annecy.org/home/index.php?Page_ID=647&ressource_id=627&film_id=20065010" />

23.12.06

H. R. Giger


El nombre de H.R. Giger es sinónimo de 30 años de Arte Fantástico. El artista nació en 1940 en Chur (Suiza). En 1962 se trasladó a Zurich, donde estudió arquitectura y diseño industrial.
Elogiado como pintor por sus surrealistas paisajes oníricos y por su original estilo biomecanico, Giger obtuvo fama mundial con sus creaciones para Alien, el film de Ridley Scott.
En 1980, su diseño de la criatura que da titulo a esta pelicula y del entorno extraterrestre le valió el Oscar a los mejores efectos especiales.
Giger ha colaborado también en en otras producciones para el cine, como Poltergeist II, Alien 3 y Species, para la que diseño una mortífera, pero bellísima extraterrestre y un ferrocarril fantástico de pesadilla. Las cubiertas de discos diseñadas por Giger para Koo Koo, de Debbie Harry y para Brain Salad Surgery, de Emerson, Lake and Palmer, fueron elegidas entre las cien mejores de la historia del disco en la encuesta realizada entre periodistas de música por la revista Rolling Stone.
Desde niño ama los lugares oscuros y tan pronto como pudo comenzó a vestirse de negro, en su casa el lugar mas oscuro era bajo una mesa que estaba en un cuarto sin ventanas, que el utilizaba como sala de juegos.
Sus primeros juguetes fuero un tren, osos, marionetas y también armas hechas por el mismo, arcos y flechas, dagas y otros objetos que atraían su atención.
De niño era terriblemente tímido: "En el jardín de infancia católico donde siempre había que rezar cuando nos portábamos mal nos ponían delante de un cristo ensangrentado y nos recordaban que éramos los culpables de su dolor..." relata Giger de su infancia.
En 1956 su lugar favorito, que se convertiría en su taller, que era bautizado por el como el cuarto oscuro.


En 1964 asiste al segundo año de la escuela de artes y oficios, surgen los dibujos en tinta china, los llamados niños atómicos.
Sus primeras publicaciones fueron en 1965, revistas clandestinas como Clou y Agitation.
En 1973 realiza la portada de disco de Emerson Lake and Palmer.En 1980/81 conoce a Debbie Harry (Blondie). Ella le propone realizar la portada de su disco, Entonces H.R.G decide convertirla en una reina punk. "En la portada del disco esta la cara de Debbie atravesada por unas agujas de acupuntura ,que simbolizaban la electricidad y el poder proveniente del aire. Dice H.R.G que después comprendió lo que simbolizaban la del los ojos , el fuego ,le de la nariz el aire ,la de la boca el agua, la del cuello la tierra , y la quinta que solo se ve en el video es el espíritu. Había trabajado surrealismo sin darme cuenta".
H.R.G. estudia a Freud y lleva un diario sobre sus sueños, sobre los que a modo de terapia van inspirando sus obras. La carrera de H.r.G es muy amplia ya que comienza desde pequeño por lo que en este sitio será resumida.
En 1977 recibe el encargo de crear un monstruo para la película de ciencia ficción ALIEN EL OCTAVO PASAJERO de DAN O'BANON trabajos preliminares con los que o'banon tratara de interesar a los productores de una sociedad cinematográfica para una producción de 9 millones de dólares. En 1978 conoce a MIA Bonzanigo quien será su futura esposa .La Twentieth Century Fox esta dispuesta a financiar la película ,muestran algunos trabajos preliminares al director SCOTT y a unos productores y se convencen de que H.r.G es la persona correcta para el proyecto. El 14 de abril de 1980 le otorgan un OSCAR .El éxito de las películas de ALIEN Hace que sus Obras sean mas conocidas en todo el mundo. Existen muchos libros de las obras de e incluso ejemplares para de fanáticos firmados y numerados.


Los datos de esta biografía fueron extraídos del libro HR GIGER ARh +

1.12.06

Vincent

Vincent (1982) es el tercer cortometraje realizado por Tim Burton en sus comienzos como director. Se trata de una película de animación filmada para la Disney, en blanco y negro, mediante el sistema de StopMotion, con una duración de alrededor de 6 minutos.
El personaje principal,Vincent Malloy, sueña obsesivamente con ser el actor Vincent Price y se pierde en extrañas ensoñaciones ante la preocupación de su madre. Su mente parece oscilar entre el mundo real y el mundo de estos sueños diurnos en donde encarna a su actor admirado en diversos papeles, especialmente en aquellos influenciados por la obra del escritor Edgar Allan Poe.

No sólo se limita a esta corporación obsesiva, sino que está inclinado hacia una visión de la vida oscura, solitaria y marginal, de la que parece no poder (o querer) escapar. Las dificultades de sentirse diferente en un mundo que no admite demasiados desajustes respecto de la “norma” le causa dolor y angustia al entender que ser él mismo provoca rechazo y pena aún en sus seres queridos. Tema que Burton trataría profusamente en su obra de largometraje, en mayor o menor medida.

El relato en off lleva la voz de Vincent Price, actor admirado por Burton y homenajeado en este film.

23.9.06

Lecciones contra los vicios inútiles


El desempleo multiplica la delincuencia, y los salarios humillantes la estimulan. Nunca tuvo tanta actualidad el viejo proverbio que enseña: El vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo. En cambio, ya nadie dice, porque nadie lo creería aquello de trabaja y prosperarás.

El derecho laboral se está reduciendo al derecho de trabajar por lo que quieran pagarte y en las condiciones que quieran imponerte. El trabajo es el vicio más inútil. No hay en el mundo mercancía más barata que la mano de obra. Mientras caen los salarios y aumentan los horarios, el mundo laboral vomita gente. Tómelo o déjelo, que la cola es larga.

Eduardo Galeano

3.9.06

Las 10 idioteces más ilustres de la década

No hay nada más difícil en estos tiempos que encontrar a un señor dispuesto a admitir su ignorancia. Todo el mundo cree que es obligación el tener opinión formada sobre cada uno de los aspectos del universo. Por eso no es raro encontrar en cada pizzería muchachones que -entre porción y porción- cuestionan las teorías de Darwin con la misma autoridad con que podrían juzgar las últimas actuaciones de Mastrángelo.

Cualquiera opina sobre cualquier cosa. Todos son entendidos.

Y si alguien comienza su discurso con un humilde "Yo de esto no entiendo nada", no tardará en agregar un "pero" para luego despacharse con el muestrario completo de sus ideas sobre la inmortalidad del cangrejo.

Uno se pregunta entonces, ¿cómo se hace para abarcar tanto? ¿Cómo se consiguen opiniones tan surtidas?

Hay dos procedimientos. El primero consiste en dedicar treinta o cuarenta años a la tarea de adquirir sabiduría. Los resultados de este método son, hay que reconocerlo, inciertos.

El segundo procedimiento es repetir lo que uno escucha por ahí. De este modo cualquiera puede adueñarse de los pensamientos que más le gusten, sin tomarse el trabajo de pensar, que es lo que mata.

El mundo moderno -ya se sabe- pone a nuestra disposición una amplísima gama de opiniones sueltas. Están en los diarios. Se repiten por radio. Florecen en las charlas de café. Y uno puede elegir la que quiera y repetirla como propia. Aquí conviene detenerse un instante.

Es evidente que en el inmenso stock que mencionábamos hay de todo. Desde verdades irrefutables hasta estupideces monumentales. Pero a la hora de elegir, la gente se decide por los juicios más llamativos y detonantes. Y la verdad suele ser austera y sencillita.

Todo esto, la costumbre de repetir lo que se oye, el ansia de sorprender y la pereza mental, han cimentado el éxito y la consagración de un sinnúmero de disparates que andan de boca en boca, como si fueran la flor del pensamiento moderno. Estas pavadas son ya lugares comunes.

Pero sus propagandistas las recitan como si acabaran de inventarlas. El propósito de este trabajo es presentar una colección incompleta de idioteces prestigiosas e intentar una somera refutación de cada una de ellas.


1. Ay, todo es política.

Argumento que suelen usar los señores politizados cuando uno les confiesa que la política no le interesa. Sus sostenedores explican que todas las cosas se interaccionan y que hasta los hechos más baladíes tienen su connotación política.

Por ejemplo, comer un helado puede ser un hecho político si se piensa que quienes no tengan el dinero para comprarlo pueden sentirse víctimas de una injusticia. Este mismo razonamiento puede servir también para demostrar que todo es zoología o que todo es aritmética o que cualquier cosa es cualquier cosa y viceversa.

No hay que llevar la metáfora hasta sus últimas consecuencias. Hay cosas que son política y otras que no lo son. Por ejemplo, el tango "El taita del arrabal" no es política.

2. Ay, todo es psíquico.

Proposición que atribuye todos los males del cuerpo a los desórdenes mentales que padecemos. ¿Le duele a uno la cabeza?: son los nervios. ¿Le pica a uno la nuca?: es la ansiedad. ¿Vomita uno como un cerdo?: está somatizando.

Refutación: conozco centenares de personas de mente sana que sufren dolores en los lugares más destacados del cuerpo humano. No es necesario estar loco para apestarse.

3. Ay, en el fútbol ya no hay equipos chicos.

Refutación: vaya a ver un partido entre All Boys y Platense en la cancha de Argentinos Juniors y después me cuenta.

4. Ay, nadie es imprescindible.

Frase que le sueltan a uno cada vez que abandona una empresa, un trabajo o un cumpleaños. Parece significar que todas las personas son la misma cosa y que cualquiera puede ocupar los lugares vacantes.

Refutación: siempre hay algo para lo cual solamente sirve una determinada persona. Por ejemplo, para protagonizar el show de Frank Sinatra, es indispensable Frank Sinatra.

5. Ah, el público es exitista.

Cuando uno gana lo aplauden y cuando pierde lo silban. Y está muy bien. De lo contrario no existirían diferencias entre los genios y los troncos. Peor sería que siempre aplaudieran. O que siempre silbaran. O lo que es peor: que aplaudieran al que pierde y silbaran al que gana.

6. Si de noche lloras por el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

Frase que han consagrado los posters y que se pronuncia contra el llanto y la tristeza. Hace milenios, en Grecia, un pedante vio a Solón llorar amargamente por su hijo muerto.

-¿Por qué lloras -le dijo- si de nada te servirá?

-Por eso -contestó Solón- porque de nada me servirá.

Hay que aprender a llorar y a comprender que la vida no es una kermesse.

7. Gardel murió justo a tiempo.

Opinión que parece reducir las virtudes gardelianas a una muerte oportuna. La refutación corre por parte del propio Gardel en cualquiera de sus discos.

8. Hay que tomar las derrotas con filosofía.

Cuando uno oye esto, supone que después de perder al truco, es necesario leer a Spinoza o meditar la posibilidad del conocimiento. Sin embargo, lo que en realidad quiere decirse es que hay que consolarse ante el infortunio. Con lo cual viene a descubrirse que para algunas personas la filosofía es el consuelo. Yo pienso más bien lo contrario.

9. Sobre gustos no hay nada escrito.

Refrán lamentable que suelen utilizar los amantes del naranjín con cerveza y las camisas con lentejuelas. En realidad sobre gustos se ha escrito mucho. Y hasta hay escritores que no han abordado jamás otro tema. Es cuestión de leer, nada más.

10. Hay que ser amigo de los hijos.

Disparate que tiene su origen en un cierto verso del Martín Fierro, cuya negligente lectura puede sugerir que un amigo es más que un padre. En verdad cuesta trabajo imaginar a un señor que sale junto a su hijo a tocar timbres y patear tachos de basura. Creo que lo mejor es ejercer la alta dignidad de padre o de madre, con toda la jerarquía que esto presupone. Los amigos pueden fallar. Los padres no.

Hay más tonterías ilustres:

"Yo tengo mi propio código moral".
"El que va al hipódromo por primera vez, gana".
"Castillo con Tanturi cantaba bien".
"Los norteamericanos tiene un plato volador con los cadáveres de sus tripulantes".
"Los humoristas son gente triste".

Todas estas cosas se oyen mil veces por día. Es un buen momento para empezar a combatirlas. Para eso es necesario sacudir las telarañas de los sesos y pensar bien lo que uno dice. Y cuando se da el frecuente caso de no tener nada que decir, a callar. Que siempre es mejor visto un pajarón silencioso que un vivo macaneando.

Buen provecho.

Alejandro Dolina